piątek, 7 lutego 2014


“Llamadas a dar vida en comunidades claretianas” 


Maricruz Granado, compartió  con nosotras el tema de la comunidad, un tema fundamental, es uno de los pilares de  nuestra vida consagrada, claretiana.
Maricruz,  hizo énfasis que la comunidad se va construyendo entre todas, para ello es fundamental conocernos y crear un ambiente de confianza.
Cada una coincidíamos que desde nuestra experiencia, podíamos definirla como el lugar dónde:

           Nos sentimos acompañadas                    Es una familia            Vida      
                    Fraternidad                    Común unión                  Don                               Alegría                Encuentro                        Perdón                            Confrontación        

                   Diversidad                          Diálogo                      Oración 

Después nos invitó a mirar la comunidad a través de símbolos:
      Semilla: Pequeña que no brilla, que está oculta, sin embargo lleva dentro  un potencial de vida
*      Flores: Vistosas por su colores, sin embargo tiene una caducidad, la necesidad de desgastar la vida.
      Puzle: Pequeño, aparentemente irregular, pero que cada  pieza va encajando con otras. 

En relación al puzle nos invitó a ir armando,  curiosamente tenía el mismo número de las hermana que conformamos  la congregación…todo un reto.
Cualquier comunidad, tiene que tener ciertos elementos, está  formado por personas que viven desde unos determinados  valores y  comparten las mismas motivaciones, pero lo que articula cada uno de estos elementos es una visión común, esta visión debe ser clara, simple y autentica. 

La primera comunidad, de la que provenimos antes de unirnos a otra es el de la familia,  que es el grupo que nos ha dado identidad antes de unirnos a otro, por tanto es el grupo de origen,  es donde aprendimos las bases, después de compartir con ellos, se da un paso importante que es de la individualidad pasamos a la colectividad, donde nos unimos a un grupo más grande en el que ya no nos unen los lazos  de parentesco, más bien nos unimos porque compartimos le mismo ideal, tenemos le mismo objetivo, y a medida con identificamos con un mismo proyecto, va dando rasgo peculiares que nos ayudan a seguir creciendo,  para ello es importante que en el grupo la visión que compartimos estés por escrito, ya que esto facilita a la hora de saber por donde queremos caminar.


Cristianamente,   podemos decir que quien nos convoca es Jesucristo que es quien nos convoca, todo ello teniendo una clave fundamental, el de la fe.  Como claretiana lo que nis une es la vocación, el sentirnos llamadas a vivir el Carisma legado por San Antonio María Claret y la Venerable Madre Antonia París.
Finalizamos el taller agradeciendo al Señor por le don de nuestra vocación y por el regalo de la comunidad, pues consideramos que es una de los pilares fundamentales en nuestra vida claretiana.




Brak komentarzy:

Prześlij komentarz